Nuestra Señora de la Soledad

Nuestra Señora de la Soledad

La imagen de la Virgen de la Soledad, de pie, ante la cruz arbórea con las escaleras y el sudario pendientes del patíbulo. La Señora vestida con saya negra y el manto del mismo color, lleva en sus manos los clavos y el pañuelo y luce en su cabeza, como madre de Dios y Reina de los Cielos y Tierra, un esplendente resplandor tachonado de doce estrellas. Representa el dolor silente y la esperanza ante la sepultura del Hijo. Es una de las devociones históricas más arraigadas de la ciudad.

  • Autoría: Obra anónima atribuida a la escuela gaditana del siglo XVIII.

  • Tipología: Imagen de candelero para vestir.

  • Restauraciones: A lo largo de los siglos ha sido intervenida por destacados imagineros para su conservación, destacando las de Miguel Láinez Capote, Francisco Buiza (quien talló las actuales manos separadas) y Luis Álvarez Duarte.

  • Atuendo y Atributos: Procesiona de forma singular con diadema de plata en lugar de corona (aunque recientemente se ha incorporado una corona para cultos), manteniendo la estética de «viuda noble» que caracteriza a las Soledades históricas. Su paso es también de orfebrería plateada, siguiendo la línea de sobriedad de la cofradía.

error: Contenido protegido !!